12 de septiembre de 2011

EXPORTACION DE PIEZAS ARQUEOLOGICAS A AUSTRIA NO MUESTRA BENEFICIOS PARA EL ESTADO BOLIVIANO

Tenemos conocimiento de que el Ministerio de Cultura viene efectivizando, a través de la Dirección de Patrimonio y la UDAM, la intención de exportar piezas arqueológicas de distintas localidades de Bolivia hacia un museo de Austria, con el cual ya se tiene un compromiso adelantado bajo el argumento de difundir nuestra riqueza prehispánica y con ello promover la mejora del flujo turístico hacia Bolivia.

Al respecto, la Sociedad de Arqueología de La Paz (SALP), aclara que la exportación temporal o definitiva de piezas arqueológicas fuera del país, bajo cualquier argumento, es una forma de enajenar la propiedad constitucional del patrimonio cultural del pueblo boliviano, y representa la expresión más visible de la irresponsabilidad de parte de las autoridades gubernamentales que la promueven, agravada porque se trata de funcionarios de estado que no sólo deben promover verbalmente la descolonización y la defensa del patrimonio, sino hacerla efectiva en hechos y  medidas de política pública.

Nos preocupa particularmente éste caso, pues carece de una clara evaluación de los beneficios tangibles e intangibles que tendrá para la arqueología y el turismo nacional. Nos llama la atención el entusiasmo que le brinda el actual Director de Patrimonio, quien a pesar de la renuncia de la jefa de la UDAM, que se oponía a ésta exportación, ha allanado vacios de autoridad colocando a un joven e inexperto arqueólogo como jefe de la UDAM, para contar con alguien que asuma tan complejas responsabilidades sin objetar o replicar absolutamente nada.

Existen razones históricas contundentes para no retornar a la arcaica y nefasta época de desprotección del patrimonio arqueológico boliviano, en la que objetos arqueológicos salían del país para nunca retornar, tal como aconteció con Wendell. C. Bennett en la década de 1930, quien con el compromiso de retornarlas al año siguiente, se llevó vasijas cerámicas y otros objetos arqueológicos de gran importancia, que nunca más fueron devueltas a pesar de la exigencia del gobierno boliviano (Daniel Salamanca), que fue quién le dio ingenuamente el permiso de salida.

Por lo expuesto, la SALP alerta a la ciudadanía respecto al poco entendible empeño del Ministerio de Culturas, e insta a las máximas autoridades nacionales del sector a reflexionar sobre la pertinencia de mandar estas piezas patrimoniales a museos de Austria, evaluando apropiada y fríamente los beneficios que el Estado Plurinacional logrará con esto.

6 de septiembre de 2011

LA SALP DEMANDA LA INSTITUCIONALIZACIÓN DE LOS CARGOS DE PATRIMONIO Y ARQUEOLOGÍA DEL MINISTERIO DE CULTURAS

Frente a la intempestiva renuncia de la Lic. Jimena Portugal al puesto de Jefe de la recien creada Unidad Nacional de Arqueología y Museos, y la cadena de renuncias y retiros que viene sufriendo la Dirección de Patrimonio del Ministerio de Culturas, cuyo manejo ha demostrado carencia de norte en la conducción de las politicas públicas referentes a la protección, conservación, promoción, recuperación, defensa, traslado, preservación de monumentos o bienes arqueológicos, y mucho menos, para el manejo de temas inherentes a los sitios declarados Patrimonio Cultural de la Humanidad, la Sociedad de Arqueología de La Paz, solicita a la Ministra de Culturas Elizabeth Salguero, llamar inmediatamente a un concurso de méritos para cubrir los principales cargos pertenecientes a la Dirección General de Patrimonio (Director y jefes de Unidad) y llenar los cargos acéfalos que pertenecen a la Unidad de Arqueología y Museos, cuyo desempeño irregular y caótico ha puesto en peligro la integridad y protección del patrimonio arqueológico de nuestro país.
Hemos conocido que el Sr. Julio Ballivian ha sido designado interinamente en este cargo, no sobre la base de sus meritos, sino por su cercanía al actual Director General de Patrimonio, lo cual nos parece altamente reprochable, motivo que agudiza aún más la necesidad de seleccionar por concurso de méritos un profesional competente que cubra esa posición en el plazo más corto posible.
Finalmente, creemos que es necesaria la reconducción de la Dirección General de Patrimonio, toda vez que el actual Director no ha podido solucionar los principales problemas que aquejan al patrimonio y arqueología nacional, muy por el contrario ha discriminado y enfrentado a los principales actores de éste sector (organizaciones profesionales, museos, universidades, etc.), convirtiendose en un factor de división, conflicto y  obstaculización para el logro de las metas y objetivos que tiene el propio Ministerio de Culturas.

4 de septiembre de 2011

II Jornadas Culturales 2011...el manejo antojadizo, irresponsable e interesado del Patrimonio Cultural y Natural


A pesar del nefasto antecedente de la convocatoria a las Primeras Jornadas Culturales 2008, gestionadas por el entonces Viceministerio de Culturas con el único afán de utilizar las cifras de asistencia para lograr ascender a rango de Ministerio (objetivo que se cumplió duplicando la ineficacia de la entidad al no contar con recursos, infraestructura, personal capacitado y mucho menos un plan operativo coherente y funcional), y posesionar un Consejo Nacional de Culturas (CONAC) cuyos componentes se autonominaron (asociaciones Folcklóricas a la cabeza) al negarse las mesas de trabajo a designar representantes (debido a las profusas evidencias de la descarada manipulación por parte de la entidad organizadora); nuevamente se llevaron a cabo las II Jornadas Culturales 2011 (1 y 2 de septiembre), organizadas por la Unidad de Consejos Departamentales del ahora Ministerio de Culturas, a cargo de la Lic. Paola Vania Rivas Lopez y algunos técnicos del Viceministerio de Descolonización y Despatriarcalización.
Desechando abiertamente lo estipulado por la Constitución Política del Estado Plurinacional y la Ley de Autonomías en torno a la descentralización administrativa y las competencias por Unidad Territorial, el Ministerio de Culturas se dio a la tarea de convocar "a dedo" y por invitación cerrada (de acuerdo a lo indicado por la propia Lic. Rivas) a algunos actores culturales para decidir la representación departamental en el tema cultural, desconociendo de esta manera no sólo la competencia de la Gobernación Paceña para llamar a este evento, sino también obviando su participación, la participación de los representantes de las 20 provincias del departamento, los delegados de cultura de los municipios e infinidad de asociaciones, instituciones y actores de los diferentes sectores del ámbito cultural.
Caracterizada por la nula difusión del evento, la poca participación, la escasísima representatividad de los actores, la inexistencia de documentación sobre las labores, resultados y conclusiones del supuesto Consejo de Culturas instaurado el 2008 y la deficiente e improvisada organización; esta convocatoria demostró una vez más el amañado comportamiento del que se valen algunas instancias gubernamentales (entiéndase Ministerio de Culturas) para abrogarse representatividad y fingir un concenso social que valide su dudoso accionar sobre la administración y conservación del Patrimonio Cultural Boliviano.
En este contexto, y ante la denuncia constante de los pocos participantes acerca de la legalidad y representatividad de la convocatoria, los organizadores (Lic. Rivas y técnicos moderadores) pasaron a vulnerar los derechos a la libertad de expresión y el libre albedrío de los asistentes, maltratándolos, instándolos a presentar propuestas, trayendo constantemente nuevos participantes de un evento paralelo (del MAS-IPSP) llevado a cabo en el mismo recinto para engrosar las mesas de trabajo; llegando finalmente a intentar coartarles el derecho a opinar en las plenarias finales y posesionando a la fuerza un nuevo Consejo de Culturas, a todas luces nada representativo ni consensuado.
Ante este atropello la Sociedad de Arqueología de La Paz, conjuntamente a todos los integrantes de la Mesa de Patrimonio material e inmaterial (denominada posteriormente como de Patrimonio Cultural y Natural) decidió no trabajar en la elaboración de ninguna propuesta, ni presentar ningún representante que valide esta convocatoria ilegal y manipulada. Por el contrario se presentaron una serie de observaciones al evento y sus impulsores, derivando en una serie de recomentaciones que en conjunto exigían una nueva convocatoria participativa, representativa y por la vía constitucional.
La demostrada manipulación de eventos, y el accionar poco transparente del Ministerio de Culturas, no sólo en este caso, sino también en aquellos ligados a la creación de leyes y reglamentos, o ante la destrucción de sitios patrimoniales, nos llama a la susceptibilidad llevándonos a cuestinar seriamente su desempeño en cuanto a la adecuada gestión del Patrimonio Cultural Boliviano.

3 de septiembre de 2011

EDICIÓN DE NUEVO LIBRO RECUERDA QUE EL ESTADO BOLIVIANO ES INCAPAZ DE IMPONER SANCIONES SOBRE CRIMENES CONTRA EL PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO

El pasado 25 de agosto del presente año se presentó en el auditorio de la Universidad Loyola de la ciudad de La Paz el libro: La Cultura Mollo de Yakaspata, escrito por Ángel David Alarcón Machicao, residente ambaneño y solitario luchador por el patrimonio arqueológico de su región.
El contendido del documento presenta dos temáticas importantes para la arqueología boliviana: una que es la denuncia pública acerca de la destrucción del patrimonio arqueológico de la región ambaneña, y la otra que persigue apoyar la difusión del conocimiento de la cultura prehispánica Mollo y sus generalidades. La primera sección (mayoritaria del libro de Alarcón) explica los hallazgos de evidencias arqueológicas del sitio prehispánico Yakaspata en la Provincia Camacho del Departamento de La Paz (con motivo de la construcción de un tramo caminero) y la relación de sucesos que llevaron a su destrucción y saqueo premeditado del sitio, los que derivaron en un proceso legal instaurado en contra de la empresa transgresora SILES. Acción fallida en sus resultados por la inoperancia de distintas autoridades (pertenecientes al Ministerio Público, Ministerio de Culturas y Prefectura de La Paz) y el desconocimiento de la normativa que les gobierna.
El libro de Alarcón llama poderosamente la atención de quienes sienten y se interesan por la preservación del patrimonio cultural boliviano, por cuanto no siendo especialista en temas culturales y las exigencias que demanda una edición de esta naturaleza, expresa un genuino celo y un profundo sentimiento respecto del patrimonio arqueológico de los bolivianos, destruido premeditadamente por la acción “ignara” de una empresa “constructora” de caminos (sus ingenieros, técnicos y dueños) y la tolerancia inculta de las autoridades institucionales de turno. Llámese Ministerio de Culturas, UNAR, Municipio de Tarabuco y Gobernación del Departamento.
A pesar de haber transcurrido cerca de tres años de la destrucción de Yakaspata, las autoridades relacionadas a la arqueología boliviana han dejado de lado el esfuerzo por conseguir sanción para las personas e instituciones responsables, ejemplificando con ello, que la destrucción del patrimonio arqueológico y cultural en Bolivia no es de interés genuino de sus autoridades, y que esta clase de actos funestos para este patrimonio, operativamente no es todavía sancionable como lo señalan las normas vigentes. En consecuencia, debe existir una reflexión de quienes dirigen las instituciones vinculadas al patrimonio arqueológico correspondiente, en sentido de si se cumple la función para la que están representando y cómo su trabajo puede ser permanentemente perfectible.