PRONUNCIAMIENTO DE LA SOCIEDAD DE ARQUEOLOGÍA DE LA PAZ SOBRE EL TRATAMIENTO DEL PROYECTO DE LEY PARA TRANSFERIR LA ADMINISTRACIÓN DEL MUSEO NACIONAL DE ARQUEOLOGÍA A LA FUNDACIÓN CULTURAL DEL BANCO CENTRAL DE BOLIVIA
La Sociedad de Arqueología de La
Paz (SALP), en cumplimiento de su misión institucional de defensa, estudio
y salvaguarda del patrimonio cultural y arqueológico de la nación, dirige este
pronunciamiento a las autoridades legislativas y a la opinión pública nacional.
Tras un riguroso diagnóstico situacional del Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ) elaborado por expertos de nuestra organización, expresamos nuestra
profunda preocupación por la prolongada crisis estructural que atraviesa este
importante repositorio patrimonial, lo cual nos lleva a manifestar nuestro
más firme y categórico respaldo al tratamiento y aprobación del Proyecto de Ley
N.º 644/2025-2026 que establece la transferencia de su administración a
la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FC-BCB).
El Museo Nacional de Arqueología
(MUNARQ), fundado en 1846 bajo el gobierno de José Ballivián Segurola, se
constituye en la más antigua e importante institución de resguardo del
patrimonio arqueológico boliviano, albergando colecciones y documentación de las
investigaciones arqueológicas efectuadas en el país desde hace mucho más de 100
años, siendo estos de incalculable valor histórico, científico e identitario
para el Estado Plurinacional de Bolivia. Sin embargo, en las últimas décadas,
la institución ha atravesado por un proceso de deterioro institucional
profundo, caracterizado por una severa reducción de capacidades humanas,
recortes presupuestarios críticos y una extrema vulnerabilidad frente al manejo
político y la inestabilidad administrativa que han derivado en prolongados e
impredecibles cierres temporales.
Un profundo diagnóstico situacional
elaborado por expertos de nuestra institución evidencia una realidad
alarmante que compromete de manera directa sus funciones esenciales de
protección, conservación, investigación y difusión. En el ámbito del personal,
el museo ha sido obligado a operar con un equipo humano exiguo e insuficiente
para atender las complejas labores de custodia. En cuanto a la infraestructura,
el histórico Palacio Tiwanaku presenta un mantenimiento deficiente, problemas
en techos y canaletas, y graves limitaciones de seguridad y climatización en
sus bodegas, lo que pone en riesgo latente la integridad de los bienes
culturales. Asimismo, la persistencia de debilidades en los registros e
inventarios y la precaria situación económica, con presupuestos anuales
simbólicos que apenas cubren gastos corrientes elementales, impiden proyectar
un desarrollo técnico sostenible y consolidar una gestión museográfica adecuada
a los estándares contemporáneos.
Frente a esta crisis estructural
y de vulnerabilidad permanente característico del modelo de dependencia
ministerial, sostenemos que la intervención del Estado se convierte en una
necesidad imperativa e impostergable para evitar la pérdida irreversible de
nuestro patrimonio cultural y documental. La normativa vigente, en particular
la Ley 530 del Patrimonio Cultural Boliviano, obliga a tomar medidas
extraordinarias cuando se detecta un peligro inminente de deterioro en los
repositorios estatales. Por ello, el traspaso de la administración del MUNARQ a
la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia representa la salida más
idónea, urgente y responsable. Esta entidad se consolida como el organismo con
los más altos estándares nacionales en la gestión de museos, administración
transparente y preservación del patrimonio cultural que custodia, demostrando
capacidad técnica, estabilidad institucional y solvencia operativa en los
diversos repositorios bajo su tuición.
La transferencia institucional
garantizará la optimización de los procesos técnicos, la seguridad integral de
las colecciones y documentos, la asignación de presupuestos acordes a las
necesidades reales de conservación, la reactivación de la investigación
científica y la difusión y divulgación pública. De este modo, el Museo Nacional
de Arqueología podrá recuperar su valor social, educativo y cultural, superando
el estado de terapia intensiva en el que ha subsistido durante los últimos años.
La Sociedad de Arqueología de
La Paz (SALP), insta a las instancias legislativas y gubernamentales a
viabilizar este proyecto de ley por el bien de la memoria histórica, la
identidad nacional y la salvaguarda definitiva del patrimonio arqueológico nacional,
lo cual representa un deber ético e histórico con el pasado milenario de
Bolivia y con las futuras generaciones.
La Paz, octubre de 2026.
Sociedad de Arqueología de La Paz (SALP)











